The Magic of Disney Animation abrió por fin sus puertas el pasado 14 de septiembre dentro de Disney’s Hollywood Studios, y se ha convertido de golpe en uno de los rincones más especiales del parque, pensado para quien ama el arte conceptual, los clásicos de siempre, y esos encuentros con personajes que no se ven todos los días.
El plato fuerte de todo esto es Drawn to Wonderland, un parque infantil interactivo para niños de entre 6 meses y 5 años que rinde homenaje directo al arte que Mary Blair creó en los años 50 para Alicia en el país de las maravillas. Disney ha conseguido trasladar esos trazos geométricos y esos colores tan vibrantes de Blair a un espacio que se puede pisar y tocar, con guiños al té de locos del Sombrerero, al jardín de rosas de la Reina de Corazones y al bosque de Tulgey del Gato de Cheshire, y la verdad es que pasear por ahí dentro se siente casi como meterse dentro de uno de sus cuadros. La misma Blair que, por cierto, también dejó su huella en Cenicienta y, sobre todo, en it’s a small world. El espacio está dividido según la edad, con una zona para bebés de 6 a 23 meses y otra para niños de 2 a 5 años.
Pero la cosa no se queda solo en mirar: para quien lleva un artista dentro está Olaf Draws!, un taller donde un animatrónico de Olaf va guiando, paso a paso, cómo dibujar a los personajes más icónicos del estudio. Y la nostalgia también tiene su hueco propio, tanto en el Once Upon a Studio Theater, donde proyectan el cortometraje de 2023 con efectos que meten a algunos personajes directamente en la sala, como en Off the Page!, el punto donde puedes fotografiarte con personajes que raramente coinciden juntos, como Mulan, Rapunzel, Stitch, Donald y Daisy, repartidos en seis departamentos que representan las distintas fases del proceso de animación.
Todo esto vive dentro de un edificio inspirado en el icónico Roy E. Disney Animation Building, con el sombrero de hechicero de Mickey coronándolo, igual que en su homólogo de Disneyland California.
Con esta apuesta, Walt Disney World deja bastante claro que el futuro de sus parques pasa por conectar con las emociones de su propio legado. Si tenéis un viaje a Orlando en mente, apuntad esto en el itinerario, porque la magia de la animación os está esperando para recordaros que, al final, todo empezó con un dibujo.
Fuente: Disney World Press Tour
